Vivir ligero

Cada semana asistimos a un velatorio o misa de funeral, estamos perdiendo a los amigos con el tiempo y nos damos cuenta que el nuestro esta próximo, debemos prepararnos espiritualmente, familiarmente, no morir intestado.

Obligados a relajarnos y conversar con uno mismo, nuestro yo interior, ya que es el único que conoce nuestros misterios y pecados.

Nuestros familiares y amigos, seguirán viviendo sus propias experiencias, después de que abandonemos el cuerpo.

En lo personal me gusta estar solo, pero si disfruto una conversación con leales amigos (especie en extinción), ahora somos proclives a una generación de seres tóxicos, egocéntricos, hedonistas, egoístas y superfluos.

Estamos por encima del bien y del mal, en la tercera edad, somos libres de ataduras, prejuicios, y nos gusta perder el tiempo con leales amigos, a quienes no tienes que dar explicaciones.

La vida se vuelve más ligera cuando dejas de dar explicaciones innecesarias.

No siempre tienes que explicar tus decisiones y responder a interrogatorios, a tus preferencias alimenticias y a tu estilo de vida. Puedes hacer lo que prefieras sin justificar, vivir como quieras sin explicar por qué.

Deja de dar explicaciones a quienes no lo merecen.

Atrévete a decir “no, gracias”.

Atrévete a decir “porque es lo que prefiero” sin ahondar más en el tema.

Atrévete de alejarte de la gente que interroga solo para juzgar.

Vivir ligero, deliberadamente y sin dar explicaciones, es hora de ver cine en tu casa, leer, de escuchar, de sonreír y de gozar tu pasatiempo predilecto.

¿Quien nos va sustituir?

La generación que nacimos del 40 al 65 nos estamos yendo.
Nosotros que tenemos mas de 60, 70 y 80 años, somos una generación única, porque somos la ultima que escuchábamos a nuestros padres, a los  maestros y a las personas mayores, a todos ellos los respetábamos de verdad.
Teníamos nuestros “gustos” , como la música que oíamos y que  no agredía,   Y si era una verdadera y romántica música.
Nuestra era atravesó  los boleros, el danzón, el twist, el rocanrol, Woodstock, hippies y su hierba, también viajes a la luna y desafortunadamente muchas guerras que no eran nuestras.
Estudiamos en escuelas, colegios y universidades publicas y privadas , tuvimos novias y novios, y muchos de nosotros sé casaron y ¡continúan!
Muchos estudiamos mas que primaria y secundaria, pero somos educados, honrados y trabajadores de buenos principios inculcados por nuestros padres.
No somos hijos de “papi” con mas de 25 años “mantenidos”, y no hablábamos como cargadores de mercado, en la actualidad la juventud habla como el estrato social mas bajo e inculto de la comunidad, sin respeto y utilizando un jerga sucia violenta, la nueva generación carece de sentimientos, moral y buenas costumbres.
Los que tenemos muchos años y mas, seremos la última  generación, como quizá nunca jamás se vuelva a ver, y nos estamos yendo.
¿Quien nos va sustituir?

El tiempo nuestro recurso mas preciado

Los adultos mayores nos lamentamos de dos cosas antes de morir : de no habernos reconciliado con un familiar o amigo, y de no habernos atrevido hacer mas cosas. Si no tuviéramos miedo, en cuantas mas acciones nos involucramos.

Invertimos tiempo ocupándonos por cosas contra las que no podríamos hacer nada, y es mas , la mayoría de las veces ni tan siquiera suceden, es un desperdicio imperdonable.

Es curios que necesitemos toda una vida para darnos cuenta de lo importante que es disfrutar el momento actual.

A nuestra edad, no perdamos tiempo en pensar a largo plazo, para no perder el presente : es curioso que necesitemos vivir mas de setenta años, para darnos cuenta de lo importante  que es disfrutar el hoy y el momento actual, ya no existe .. “ haré lo que me guste dentro de unos años….”,  una esperanza en un futuro incierto.

Aun a nuestra edad debemos avanzar, retroceder, aprender y crecer.

Una veces una cosa, otras veces otra, pero siempre así. Girando constantemente hacia nuevas vivencias y aprendizajes, nuevos retos y descubrimientos, nuevos logros y nuevos errores, nuevos pasos hacia adelante, otros hacia atrás, y nuevamente hacia adelante…como en un baile en nuestra juventud.

 En este tiempo en lo personal he estado avanzando, retrocediendo, aprendiendo, creciendo. He sopesado y valorado decisiones tomadas, he reajustado acciones y hábitos, he comenzado nuevas aventuras y retomado viejos placeres… Unas veces avanzando y otras retrocediendo, pero siempre aprendiendo y creciendo, y a su vez tomando conciencia de que cada nuevo paso, sea en la dirección que sea, nunca es igual a otro anterior, y esperar con entereza el momento final .

Objeto de afecto.

Las personas que hoy somos clasificado como la tercera edad, tenemos presente un cuadernillo de 32 paginas con la letra de las canciones de moda, intercalada con las aventuras de Chema y Juana, hablando en verso, encontraban la solución de cualquier malestar estomacal, se llamaba Sal de Uvas Picot, cuya fórmula sigue vigente, siendo a base de bicarbonato de sodio, acido tartárico y ácido cítrico,  fabricado por Laboratorios Picot de México, era un medio para promocionar la Sal de Uvas Picot, con el eslogan: “Si un vaso de vino quita la pena, un vaso de Sal de Uvas Picot quita la pena del vino”.

Desde 1928 la compañía de la sal de uvas patrocinaba las canciones más populares del momento en la radiodifusora XEX.

La respuesta popular fue tan grande que decidieron imprimir el cancionero con las letras de canciones como: Un viejo amor, Cielito lindo, Ay, Jalisco no te rajes, Allá en el Rancho Grande, Hoja seca, Desesperanza, Aventurera, Cabaretera, Hipócrita, Viajera, Callejera, Vereda tropical, Nosotros, Sabor a mí, La última noche que pasé contigo, María Bonita, Reloj, Frío en el alma, Humo en los ojos, La gloria eres tú, Tú me acostumbraste, Perfidia, Quizás, quizás, quizás, Quisiera ser y Cariño verdad. Románticas canciones

El primer ejemplar con el nombre Cancionero Picot fue publicado en 1931, y se repartía gratuitamente en todas las boticas del país cada mes, y mantuvo su original formato hasta 1963. Luego se siguió imprimiendo con más páginas, pero solo con las letras de las canciones, sin las anécdotas.

Durante 70 años publicó más de 10 mil canciones que bien podrían contar la historia de la música comercial.

Hoy es reliquia del pasado y un objeto de colección, el Cancionero Picot ha sido testigo fiel de la obra de incontables autores que con sus canciones han hecho vibrar de emoción y sentimiento a los románticos de México.