Cada uno es dueño de su propia historia.

Cada uno es dueño de su propia historia.

 Admiro las personas que tienen una historia, esta es una de ellas: 

Lorena, es casada y con una niña de dos años. Su infancia se desarrolló en una familia disfuncional : padre alcohólico, obvio irresponsable,  la madre una mujer maltratada y con depresión durante toda su vida. Sus recuerdos de infancia se mezclan con imágenes alegres en la escuela y escenas de terror cuando oía a su padre abrir la puerta : las agresiones frecuentes y también los insultos.

Cuando tenía ocho años, los padres se separaron y a los dos años, la madre murió de cáncer. Lorena fue entonces recogida por la abuela materna.

Lorena, actualmente ha podido formar su propia familia y es cajera en gran almacén, es una persona feliz y goza de buena salud emocional. Es un gran ejemplo, a pesar de haber tenido una familia con ambiente tóxico y negativo, gracias al esfuerzo de su abuela y de ella misma ha sido capaz de ser feliz emocionalmente.

Lorena no permitió que el pasado formara  parte de su presente.

Después de esta ejemplar persona  emocionalmente resistente, en contraparte, hoy el vacío familiar es un reflejo del hastío en nuestras vidas, que provoca un empobrecimiento intelectual y  adormecimiento del pensamiento.

La falta de autoridad e indiferencia en la familia, tiene como resultado  del desorden  creciente….. Se multiplican los divorcios, los suicidios, homicidios, abortos, el hastío existencial, las infidelidades, el culto al cuerpo, la veneración al dinero, la adoración al hedonismo, la pornografía, la homosexualidad, etcétera. Todo se lleva a cabo bajo la  palabra: libertad, más bien libertinaje.