Expresión que causa sensación

Mexico se encuentra entre los diez países mas desiguales del mundo, en consecuencia existe dentro de la discusión de problemas nacionales,   una lucha de clases que se manifiesta en  la utilización de términos coloquiales como  “fifí”, ya expresado por el Presidente electo.
Investigando el origen de este vocablo “fifi”,  se define como una persona que “tiene modales y actitudes delicados y exagerados”,  la palabra ‘fifí’ proviene de una interpretación mexicana de cómo suena el idioma francés. Durante el gobierno de Porfirio Díaz, a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, previo a la Revolución Mexicana, el entonces presidente de México promovió su exacerbado gusto por lo francés, al igual que las élites políticas y burgueses de la época.
Hay un exhorto que hizo la Comisión Iberoamericana de Derechos Humanos a Andrés Manuel López Obrador, de evitar descalificaciones contra los ciudadanos acomodados económicamente y cualquier medio de información.
En contestación, AMLO define como persona fifí “al junior y su familia  de clase alta conservadora de nuestro tiempo. Añadió que es alguien que no quiere el cambio y transformación y que está a favor del régimen corrupto y que simula, y finge ser liberal”, explicó.
Todo parece indicar que continuará los choques entre los “morenistas “y ‘fifís’ quienes serán un rasgo característico del gobierno de López Obrador, a partir del próximo 1 de diciembre.

Coprolalia, una tendencia patológica

La tendencia patológica a decir obscenidades, se denomina Coprolalia (palabra que procede del vocablo griego “copros” cuyo significado es excremento y “lalia” es balbucear).

Las malas palabras son la expresión más natural, simple y espontánea ; es de comunicación cotidiana, pero su abuso en el empleo de las groserías empobrece al español y la imagen personal, como también a cualquier idioma.

Comenzamos a decir palabrotas desde los 10 años, dominando sus múltiples significados, siendo los adolescentes quienes emplean de manera intensiva y extensiva.

En épocas anteriores, se decía que  solo la clase obrera las utilizaban , pero hoy en cualquier reunión de  amigos, de familiares y de profesionistas , es decir la gente *educada y rica* tambien se escucha con frecuencia y sin recato.

En sus usos literarios, hay un verbo que es muy controversial y que fué objeto de análisis del nobel mexicano de literatura, Octavio Paz,  siendo este “chin…r”, que lo abordó en su obra “El laberinto de la soledad” en la cual analiza el porqué usamos tanto esta expresión en el país, y también sostiene en su ensayo la “cultura matriotera”, del uso que le damos a la palabra madre, utilizada tanto para enaltecer algo como para desvalorizar, de minimizarlo en extremo.

El uso de las palabrotas  denotan un estado anímico, son parte se nuestra identidad, son cotidianas,  espontáneas , ofensivas, las decimos como respuesta ante un acontecimiento inesperado, como  sinónimos de golpe, como adjetivos superlativos y calificativos de insultos muy usados para enviarte a lugares distantes,   ofensas incestuosas, insultos homofobicos y racistas. y partes de órganos sexuales.

En conclusión hablar o escribir groserías, son la expresión de nuestras emociones, que denotan un estado de ánimo, que puede ser liberadora y catártica, pero nunca pueder ser la norma sino la excepción.

Disciplina no condescendencia

Actualmente la mayoría de los jovenes tienden a evitar todo esfuerzo y sacrificio personal, buscan lo facil y placentero. Pueden pasarse horas seguidas chateando y jugando en internet.
Antes que el estudio y el trabajo, los atrae la ropa de diseño, la diversión, la vagancia, la fiesta, el alcohol, y el tabaquismo. Si se les llama la atencion, se enojan, gritan, creen que se merecen todo, y menos ofrecen una disculpa por sus equivocadas acciones.
Como padres hemos descuidado la formación moral y las buenas tradiciones de cultura, con un sistema permisivo de condescendencia y tolerancia con lo que hace el menor.
Los roles se invirtieron, y ahora son los papás quienes tienen que complacer a sus hijos para ganarselos, y no a la inversa, como en el pasado. Si bien la autoridad y arbitrariedad paterna del pasado aplastaba, hoy la condescendencia ahoga a los hijos en un individualismo egoísta, que buscan lo que les hace bien, sin pensar en nadie mas.. Otros ni estudian, ni trabajan. Viven del trabajo de sus padres.
En la presente generación presentan una maduración sexual precoz, esto se puede ver reflejado en la temprana practica sexual en los adolescentes sin estar mentalmente preparados, por medio de la educación sexual en familia de las consecuencias de su sexualidad, el valor que tiene su dignidad y el respeto a su cuerpo y el de los demás.
A nuestros hijos y nietos, corresponde a los padres y abuelos , de verlos con sabiduríaa, acierto, severidad y serenidad.

Ortografía jubilada.

Notamos al observar mensajes o tareas de nuestros hijos, nietos o personal asistente, las graves faltas de ortografía cometidas en su escritura.
Investigue con mi nieta si en su escuela les impartían Ortografía, su respuesta fue negativa.
En 1967 en Zacatecas, se llevó a cabo en Mexico el Primer Congreso de la Lengua Española, con la participación de Gabriel Garcia Márquez, el escritor latinoamericano de mayor éxito, tomó la conocida historia de la simplificación ortográfica. Elaboró con ella un sugestivo discurso y puso al mundo entero a hablar sobre este tema, que el llamó “jubilación de la ortografía.
A partir de entonces, todos aludimos, si alguien confunde una “ be” con una “uve” o una “ge” con una jota, bromeando y en tono burlón le decimos “ya jubilaste la ortografía” como Gabo.
Tal simplificación consiste en escribir con “k” todos los sonidos como Kontinente, keso , también eliminar la be y uve tienen el mismo sonido en español, como ejemplo baca; escribir con jota todos los sonidos que actualmente se escriben con “ge” empleo jerente ; escribir con “ese” todos sonidos que muchos de los cuales se escriben con “equis”, con “ce” y con “zeta” como ejemplo ausilio, sapato en vez de auxilio y zapato.
Y Sesilia en vez de Cecilia; y eliminar la “hache” que es muda como en uella, alaraca y finalmente, reducir el uso de tildes.
En realidad estos cambios lenta y paulatinamente han evolucionado el idioma. Es decir, el cambio se va dando poco a poco. De siglo a siglo se pierde una hache o una tilde, se debe aceptar su evolución especialmente por los cambios fonéticos.

Pero ni Gabriel Garcia Márquez pudo con una convocatoria ante el congreso de la Lengua Española, jubilar la ortografía,
Es necesario que reinstalen esta asignatura en las escuelas.