Anhelas ser Matusalén

La siguiente narracion fue resultado de una conversacion con mi copañero vecino en una reunion, ocho años menor, en una comida había muchos jovenes, y solo un mesa para los señores mayores. 

Obviamente  comentamos de la edad, la buena conservacion de unos y lo deteriorado de otros (tabaquismo y alcohol), a pregunta mía de cuantos años eran suficientes para vivir sin dependencia parcial o absoluta…. Tranquilamente responde : “No existe una formula de llegar a los 100 años, pero hay ciertos atributos como la resilencia (capaidad para superar circunstacias traumatica), apoyo familiar fuerte, muy  importante  el compromiso y la confianza de uno mismo en hacer ejercicio” 

Cuando has cumplido más de sesenta años las personas más jóvenes que tú no saben muy bien como definirte: persona mayor, tercera edad, viejo, anciano, abuelo, sexagenario, septuagenario, octogenario…

Tantos nombres y tan variados,  que definir la vejez y denominar a una persona con una de esas palabras es como si estuviera catalogándola en un colectivo minusvalorado, prácticamente nadie se siente identificado con el calificativo que se le otorgue. Porque, para cada segmento de edad (60,70,80,90 años), la variedad de perfiles es inmensa. Dinámicos, tranquilos, viajeros, reposados, profesionalmente activos, recogidos, sociables, ilusionados, estudiantes, cosmopolitas, hogareños… Cada uno quiere ser él, sólo él, y sus circunstancias,

Por eso, a nadie puede ofender que le identifiquen con Matusalén, porque la aspiración de todos es vivir mucho y vivir de la mejor forma posible. Hasta los 969 del patriarca bíblico, si fuera posible.

Rosendo Gerónimo Flores 

Significado apropiado

Amables lectores:

Significado apropiado.

Tarde o temprano nos asalta la duda de por qué los mexicanos cuando contestamos el teléfono decimos “¿Bueno?”.
Si preguntamos a nuestros amigos o familiares la razon de utilzar este vocablo al contestar el telefono nadie da una explicacion razonable.
En otros países se contesta con una frase logica con sentido, como “Hola”, “Diga”, “Para servile”, “¿Con quien¡
Es curioso observar cómo cada persona escoge cierta “tonadilla” para pronunciar esta palabra hasta convertirla en parte de su personalidad. Pero, ¿por qué decimos así?:
Esta costumbre, se originó en los primeros años de la telefonía en México, cuando al llamar, primero contestaba una operadora, en la central o telefonista como entonces les decíamos, y era ella quien manualmente hacía la conexión entre los hablantes. Las frecuentes fallas del sistema no aseguraban que la otra persona estuviera escuchando, así que antes de iniciar la conversación había que cerciorarse de que las líneas funcionaran bien, y esto se hacía con la pregunta: “¿bueno?”.
Es la misma situación que hoy se da cuando tomamos un micrófono y antes de echarnos nuestro discurso, con un “Bueno, bueno… probando, probando”, nos aseguramos que todo está en orden.
La tecnología ha avanzado notablemente, las fallas ahora son esporádicas, pero en la memoria popular de los mexicanos se grabó a fuego que al contestar el teléfono debemos decir “Bueno”.
Una falta de atención en el uso del lenguaje.

décima generación

Décima Generación. ……

Aceptando que el lapso de tiempo que abarca una generación, es la diferencia de edad entre padres e hijos.

Teniendo en cuenta que la mayoría de las madres procrean entre los 17 y 35 años, un promedio adecuado para una generación son 25 años. Estudios y cálculos de genealogistas, dicen que todos tenemos una madre y un padre, de quien descendemos y ellos constituyen la primera generación.

Todos tenemos 4 abuelos, que pertenecen a la segunda generación. De la misma forma tenemos 8 bisabuelos (2 elevado a la 3) en la tercera generación. Continuando de esta manera encontramos 16 tatarabuelos (2 elevado a la 4)que son la cuarta generación y así sucesivamente 32, 64, 128, 256, 512 y 1024 trast-tatarabuelos en un periodo de 250 años,  estos  últimos 1024 constituyen  a la décima generación anterior, es decir que descendemos de ellos en forma directa.

Cuando los europeos descubrieron America, nos han dado una descendencia directa a través de padres, abuelos, bisabuelos, tatarabuelos, en fin “tras-tatarabuelos, grupos de inmigrantes y pueblos indígenas, entre todos hemos conformado una gran familia.

En ese inmenso grupo de ancestros de cada uno de nosotros hubo marineros, aventureros,,criminales,,ladrones, prostitutas,  campesinos, artesanos,  comerciantes, obreros , profesores, religiosos, empresarios, gobernantes , en fin todos somos sus descendientes directos.

Así, muy poco sabemos de nuestros familiares antes de la tercera generación, es posible cuando nos cruzamos con un desconocido en la calle, muy probable se trata de un pariente con quien tenemos algún “tras-tatarabuelo “ común. 

Igual cuando nos cruzamos con un indigente o un gran empresario.