Siembra de lluvias

Tuve la oportunidad y suerte de visitar una plaza en construcción, donde casual y accidentalmente pude conversar con un joven  que lo habían citado para en una entrevista de trabajo, el estaba leyendo una novela de García Marquez, lo cual marcó mi atención.

Lázaro es un joven nacido en Tamazula de Victoria, Durango, quien paso su niñez y parte de su adolescencia en las montañas de la Sierra Madre Occidental, recordé que en esa pequeña población nació Guadalupe Victoria, el primer presidente de México en 1843. Lázaro que ahora tiene 29 años, buscando un futuro mejor, estudió un curso de técnico en geodesia en internet, ya que tenía conocimiento del incremento de inversiones inmobiliarias de centros comerciales en Culiacán, y con este oficio podía ayudarle a conseguir trabajo estable y mejor pagado.  

Inicio conversación con él joven Lázaro, y  le comento acerca de mi blog y afición por narrar historias de vida cotidiana, me contesta “que interesante afición” , aprovecho para solicitarle en hacer unas preguntas ,  y  me  dice “sobre que asunto”, le digo que he tenido curiosidad de un tema sobre la ocupación de los jóvenes que habitan en los altos de Sinaloa, donde no hay trabajos formales y pocas actividades económicas,  me sonrió y rapidamente notó que yo tenía un propósito, me dice “usted quiere saber lo de la siembra”,  su mano la puso en su cuello y movió su cabeza dos veces lateralmente, lo pensó un momento en silencio, y dice “si no menciona nombres ni localidades acepto responder lo que crea conveniente”   aquí la siguiente  narración a mis preguntas que aceptó contestar: 

Empieza a contestar, a finales de junio, los lugareños adultos y jóvenes trabajan en las quebradas de la Sierra Madre Occidental, que se encuentran a una altura de 1300 m. sobre el nivel del mar, laboran limpiado sus lotes de tierra (algunos propios o de familiares) con superficie de 1500 a 3500 metros cuadrados, en donde también queman la maleza que brotó en el mismo, esperan inactivos  en su pueblo hasta las primeras lluvias. 

En julio, suben a la sierra y hacen surcos a 50 centímetros de separación, iniciando “la siembra de lluvias” de marihuana, utilizando semilla que logran del semillero macho de la temporada anterior.  

La planta de marihuana (cannabis sativa) es dioica (es aquella en la que hay individuos machos e individuos hembras)  tambien es  unisexual, y también produce plantas con ambos sexos, a las que se denominan  hermafroditas.  

La planta de cannabis florecen cuando las noches se hacen largas, y en ese momento se puede marcar su sexualidad, este estado de maduración sexual se logra entre seis y ocho semana después de la germinación. 

Lázaro sigue contestando algunas preguntas inquisidoras, las que no acepta permanece en silencio y tranquilo , lo que entiendo como una negativa, hago otra diferente pregunta, y empieza su narración: dice que a la novena semana, los lugareños inician lo que se llama “desmachar” consistiendo en arrancar y desechar las plantas masculinas,  que van al semillero, dejando únicamente las plantas femeninas. 

En ellas brotan unos cálices en forma de lagrima donde salen dos pelitos blancos (pistilos) y que se agrupan formando cogollos (le llaman “mota”).   

Los lugareños esperan un mes para que termine la maduración de la planta, que se manifiesta con un color marrón de los cogollos (mota) siendo este el punto óptimo de la cosecha utilizando tijeras de jardinería para cortar los cogollos (mota) de la planta adulta. 

Lázaro sin perder su seriedad, sigue teniendo confianza en su interlocutor, tal vez por ver enfrente a un adulto mayor, y aprovecho para reanudar las preguntas. 

Me comenta que sigue el proceso de secado, el cogollo de marihuana contiene mucha humedad, la cual debe reducirse para evitar la aparición de hongos y moho, lo mejor es hacer manicura a la marihuana (cortar los trozos de tallo), quedando la flor seca y limpia,  que es la que se utiliza para los cigarrillos para fumar y hacer más rápido el proceso de secado, que habitualmente tarda 10 a 14 días colgadas en mazos en un lugar fresco, ventilado y oscuro más sombra y poco sol y con temperatura máxima de 25 grados. 

A Lázaro no lo ha recibido el ingeniero Jefe de la obra, lo que me permite continuar haciendo preguntas sobre el trabajo en la sierra alta, y narra en sus términos : Una vez “pizcada” la flor, se embolsa en costales de yute con  un peso aproximado a 18 kilogramos, los cuales bajan en mulas al pueblo. 

Cada agricultor hace paquetes comprimidos de 10 kilogramos. 

La comercialización la negocian con el jefe de plaza o el jefe de la comunidad , para un solo comprador,  explica que los precios van de acuerdo a la calidad de maduración y secado, generalmente pagan  en efectivo por un paquete de 10 kilogramos un valor aproximado de $ 5 mil pesos, que en Estados Unidos los distribuidores al menudeo obtienen $ 13 mil dólares. 

Obviamente deduje que había participado en esas labores en su mocedad, pero me dio satisfacción que haya cambiado de oficio para un buen futuro en su vida personal.