Votar es un derecho y una responsabilidad

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Considerando que las encuestas no nos dan siempre el resultado final, y que las elecciones se deciden por los indecisos en la recta final, iniciada después del ultimo debate en Merida. Nuestro voto vale, por eso no se debe desaprovechar,  existe el voto corporativo, denominado el “voto duro” ,  que es la gente que vota en función de programas sociales, el voto de los sindicatos, sector campesinos o popular, la de becas de ancianos y becas alimenticias.
El “voto blando” de ciudadanos libres han subido, porque antes el voto corporativo era casi la totalidad, es decir hoy la sociedad si puede decidir el resultado de la eleccion, considerando que voto duro esta dividido o ha desertado a otras opciones, ya no es como antes, porque el PRI empezó las campañas con menos voto duro que sus opositores, de ahí la importancia y responsabilidad de tu asistencia a emitir tu libre sufragio.
El recelo, la pereza, la falta de vocación cívica, la desconfianza por el proceso, muchas veces se pierde la intención de ir a depositar nuestro sufragio.
Si vencemos temores y dudas, flojera y desconfianza, y logramos llegar este domingo 1 de julio a la casilla que nos corresponde; si entregamos nuestra credencial de elector y cruzamos la boleta con los candidatos que consideramos mejores…..entonces habremos triunfado nosotros mismos y con ello habrá triunfado la democracia.
Es necesario considerar los diversos mensajes que los mexicanos han enviado en esta elección, el cual es claro : un importante número de electores considera que el partido de un candidato presidencial no debe recibir su voto para las cámaras del Congreso, el pueblo entiende lo importante que es el poder compartido en los cargos legislativos y en consecuencia emitirán un voto cruzado.
El poder se siente más cómodo ante un congreso dividido para promover el diálogo político equilibrado.
Gane quien gane, vamos a tener la misma responsabilidad: la de contribuir al cambio de honestidad que reclamamos.

Un bálsamo para la sociedad.

El gran triunfo de nuestra selección en el Mundial, no solo hay que celebrarlo por el resultado sino por la alegría y el buen estado de ánimo que se generan en todo el país. En medio de las campañas,  plantones , manifestaciones,  homicidios y la desesperanza que se impone por estos días en nuestro país, el fútbol “ha pasado a ser un bálsamo para la unidad nacional”, 

Ya se sabe que el fútbol es un deporte apasionante, pero los efectos que produce no se circunscriben solo a lo deportivo: tiene repercusiones sociales. Se dice que un triunfo en el fútbol es tremendamente importante para la fortaleza emocional de la gente. A La selección mexicana le deseamos otro triunfo mañana y buen camino en Rusia 2018.

Es evidente que con el triunfo sobre Alemania, seguimos pletóricos y llenos de esperanza por el futuro. Hasta la clase política se subió a esta ola de optimismo con frases y mensajes que elogiaban la destreza y la eficacia de los seleccionados. No hay duda de que el fútbol cumple un rol compensatorio y reparador , ante los problemas sociales y la incapacidad de los gobernantes de concretar el desarrollo que prometieron.

 Esperamos que el candidato triunfador, más allá de los clichés y las palabras de paz y amor, actúen con inteligencia racional  y logren consensos para vencer las adversidades del presente como es  la polarización de las clases económicas, y lograr la reconciliación de la sociedad,  un día después de la elección.

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Nuestro espejo.

Lo que nos molesta de los demás, es lo que negamos en nosotros mismos.

No hay nada más fácil que ver los defectos de los demás, antes que los propios, “todo lo que nos molesta de alguien, es algo que tú  y yo hemos  hecho consigo o con otros, y no lo sentimos o reconocemos” 

¿Como es posible que lo más me molestaba y criticaba de alguien estuviera en mi ?

Alguna vez,  me quejaba con un sincero amigo de un compañero mutuo, a quien había  reprobado , y el me preguntó qué tanto yo actuaba de la misma manera al que estaba criticando  y juzgando.  Me quedé pensando, y me di cuenta que yo hacía exactamente lo mismo o peor.  

Si juzgamos a alguien como intolerante, agresivo, protagonista y manipulador, quizás somos  iguales en esa personalidad. Es más fácil verlo en el otro,  que  en nosotros mismos,, esto nos sucede lamentablemente y frecuentemente cuando nos relacionamos con los demás,.

 Y es que aceptar los propios defectos, las debilidades, los errores, es una de las tareas más titánicas en el ser humano. Por eso elegimos el camino más fácil que es el del señalamiento, el de trasladar eso que no nos gusta en los demás,, pero está también en nuestro ego.

Sabremos si hemos sanado cuando eso que tanto nos incomoda del otro deja de molestarnos, usualmente esa persona se aleja de nuestro camino, pero la raíz o el origen no está afuera y mucho menos en los demás, está en nosotros mismos.  En “la ley del espejo”, dice que nuestra realidad externa no es sino un reflejo de nuestro interior, 

Cambiemos nuestro interior y cambiaremos nuestro entorno.

Un viaje inevitable.

 

 Hace tiempo, leí un libro que comparaba la vida con un viaje en tren, que en su transito  produce un  sonido como un bálsamo de tranquilidad y  relajación.

 Nuestra vida no es más que un viaje en tren, repleto de embarques y desembarques, salpicado de accidentes, sorpresas agradables en algunos casos y de profundas tristezas en otros.

Al nacer nos subimos al tren y nos encontramos con algunas personas, las cuales  siempre estarán con nosotros en este viaje (nuestros padres).

Lamentablemente la verdad es otra. Ellos se bajarán en alguna estación dejándonos huérfanos de su cariño, amistad y su compañía irreemplazable.

No obstante, esto no impide que se suban otras personas que serán muy especiales para nosotros. Llegan nuestros hermanos, nuestra novia,  después esposa y muchos amigos y esos amores maravillosos nuestros nietos..

De las personas que toman este tren, habrá también los que lo hagan como un simple paseo. Otros encontrarán solamente tristeza en el viaje. Y habrá otros que, circulando por el tren, estarán siempre listos en ayudar a quien lo necesite. Muchos al bajar, dejarán una añoranza permanente. Otros pasarán desapercibidos, que ni siquiera nos daremos cuenta que desocuparon el asiento.

Algunos pasajeros, se acomodan en vagones distintos al nuestro, por lo tanto, se nos obliga hacer el trayecto separados de ellos. Desde luego, no se nos impide que durante el viaje, recorramos sin dificultad nuestro vagón y lleguemos a ellos. Pero lamentablemente, ya no podremos sentarnos a su lado pues habrá otra persona ocupando el asiento. No importa; el viaje se hace de este modo: lleno de desafíos, sueños, fantasías, esperas y despedidas… Pero nunca habrá regresos.

Entonces hagamos este viaje de la mejor manera posible. Tratemos de relacionarnos bien con todos los pasajeros, buscando en cada uno lo mejor de ellos. 

El gran misterio, al fin, es que no sabremos jamás en qué estación bajaremos y mucho menos dónde bajarán nuestros compañeros, ni siquiera el que está sentado en el asiento de al lado.

Me quedo pensando si cuando baje del tren, sentiré resentimientos, culpas y secretos sin perdón, o una gran satisfacción de haber cumplido mis deberes familiares, cívicos y humanitarios, pero si de seguro con nostalgia… 

Separarme de algunos amigos de los que hice en el viaje será doloroso. Dejar que mis hijos sigan solos, será muy triste. Pero me aferro a la esperanza de que, en algún momento, llegaré a la estación principal y tendré la gran emoción de verlos llegar con un equipaje que no tenían cuando embarcaron. Lo que me hará feliz, será pensar que colaboré con que el equipaje creciera y se hiciera valioso.

Hagamos tanto, para que cuando llegue el momento de desembarcar, nuestro asiento vacío, deje añoranza y lindos recuerdos a los que continúen en el viaje.

Compañero pasajero, hagamos que nuestra estancia en este tren sea tranquila y que haya valido la pena.

 Te deseo un… ¡¡¡Feliz viaje al destino final!!!.

Votantes indecisos.

Hay familiares y amigos cercanos que nos manifiestan  que tienen duda por quien votaran.

Expertos en encuestas nos han informado que en cada elección presidencial , hay un factor crucial,  los votantes indecisos. Algunas estimaciones Mexico, hablan de al menos 15 millones de posibles electores que deben ser “seducidos” por alguno de los aspirantes en estos ultimos días de campaña y cuya definición puede darse en el “misterioso último minuto” frente a la boleta. Con un mayor grado de tolerancia el promedio de las encuestas de preferencias disponibles hablan que 3 de cada 10 ciudadanos aún no saben por quién votarán. Ellos son quienes podrían inclinar la balanza de manera radical.

Expertos y columnistas plantean que el escenario puede ser similar a la elección presidencial del 2012, con una tasa de participación en las urnas estimada de 63 por ciento. De ese universo, según las encuestas disponibles, 3 de cada 10 aún no han definido su voto: estamos hablando  aproximadamente de 15 millones de electores.

El que reza y peca, empata-

El que peca y reza, empata, es un proverbio secular que escuchamos a menudo , que por muy gracioso que suene, esta  frase la utilizamos los católicos no muy practicantes, como una manera de expiación festivo por nuestras faltas.

En contraparte, sorprendido recién observé un video en las redes sociales, donde una banda de jóvenes sicarios del Cartel del Golfo armados con rifles  automáticos y pistolas de alto poder, reunidos  fervorosamente rezaban al unísono una plegaria solicitando la protección divina, que decía :

“ Alabado sea Dios, agiliza mis dedos para la guerra y mis manos para la batalla, eres mi baluarte, eres mi gloria, eres mi salvación y eres mi honor, por los siglos de los siglos, Amén”

Esta actitud “rezandera” es contradictoria con su comportamiento social. Hay creyentes que no son buenos ciudadanos, pero si buenos criminales.

 Así las creencias religiosas no han sido un obstáculo sino, en muchos casos, una “ayuda” para el ejercicio de la violencia. Esto explicaría la oración en grupo hecha por los sicarios “antes” o “después” de la realización de sus actividades criminales. Para ellos lo religioso ocupa la función de “talismán”, de algo que protege, pero que está distanciado con un respeto a la vida, separado de la ley.

Los matones, los mafiosos y los funcionarios corruptos suelen ser muy devotos, cuelgan de su cuello un escapulario o medallas de la Virgen, para ellos el rezo y esta manifestaciones exteriores de la fe son suficientes, si no para alcanzar el cielo, al menos empatar en el purgatorio.